Olvídate de Netflix. Lo que se formó en el concierto de Coldplay fue una película en vivo, y con soundtrack de balada británica. El protagonista, nada más y nada menos que el CEO de Astronomer, que se fue viral tras ser “cazao” por la Kiss Cam bien acaramela’o con la jefa de Recursos Humanos de la empresa… ¡y la que brilló por su ausencia fue la esposa!
La cámara los apuntó, el público se tiró el clásico “uuuuuhhh”, y ahí mismo los dos se pusieron más tensos que reunión de presupuesto. Intentaron taparse las caras como si fueran a detener el algoritmo del bochorno. Pero, pa’ colmo, Chris Martin, el frontman de Coldplay, se montó en la ola, “O aquí hay un affair o son bien tímidos”, tiró entre risas mientras el estadio se iba abajo de la risa.
Las redes se encendieron en menos de lo que se tarda el intro de “Viva La Vida”. Twitter (bueno, X, pa’ los que se actualizan) y TikTok explotaron con memes, gifs y teorías de quién era la misteriosa acompañante. El chisme corrió más rápido que mensaje en chat de oficina cuando hay happy hour.
Por supuesto, los relacionistas públicos de Astronomer intentaron hacer control de daños, pero como dice la sabiduría boricua: lo que está a la vista no necesita espejuelos. El CEO ni ha posteado, ni ha dado cara. Y la jefa de Recursos Humanos… bueno, está de “out of office” pero seguro bregando damage control.
Moral de la historia: Si vas a activar el modo chillería en un concierto sold out, ponte ready pa’ la Kiss Cam, porque ni la fila del baño te salva de la viralidad.










