La comunidad indígena de Villa Hidalgo Yalalag y el gobierno estatal acusan a la marca alemana y al diseñador Willy Chavarría de apropiación indebida con los “Oaxaca Slip On”, exigiendo indemnización y justicia
En Oaxaca no están pa’ dejarse, y menos cuando se trata de su cultura. El gobierno estatal, de la mano con la comunidad indígena de Villa Hidalgo Yalalag, anunció que va a meterle demanda a la multinacional Adidas y al diseñador Willy Chavarría, por lo que llaman un robo descarado, la creación y venta de los “Oaxaca Slip On”, un calzado que —según denuncian— es copia casi calcada al carbón de los huaraches artesanales que llevan generaciones produciendo en la región.
La bronca explotó cuando Adidas lanzó, un modelo sintético con el nombre “Oaxaca” y un diseño que, en vez de ser original, según el gobierno, se lo copiaron directo de la tradición zapatera indígena. El gobernador Salomón Jara no se guardó nada y, desde su conferencia, le tiró a la marca:
“Vamos a respaldar a los artesanos de la comunidad de Villa Hidalgo Yalalag. Este es un robo más de identidad cultural y no lo vamos a permitir.”
El plan es llevar la queja al Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) y, si hace falta, a tribunales internacionales. Y no es la primera vez que pasa. Carolina Herrera, Levi’s e Isabel Marant ya han tenido que pagar billete por apropiarse de diseños oaxaqueños. Ahora, la reforma al código penal local permite castigar con hasta 15 años de cárcel a quien plagie un bordado, tejido o diseño tradicional.
La colección “Oaxaca Slip On” fue presentada en la Semana de la Moda de París como parte de la colaboración entre Adidas y Willy Chavarría, diseñador chicano nacido en California y criado en una familia migrante mexicana. Chavarría ha dicho que buscaba “rendir homenaje a sus raíces” y fusionar tradición con moda contemporánea. Pero en Oaxaca no lo ven como tributo, sino como negocio con el talento ajeno.
El gobierno estatal exige que se detenga la venta del modelo y que se abra un diálogo real para compensar a los verdaderos creadores. La Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor) ya están metidos en la jugada pa’ meter presión y que no se repita la historia de “ellos se llevan el crédito y nosotros la indignación”.
Hasta ahora, Adidas y Chavarría se han quedado callaítos. Pero en Oaxaca ya tiraron el aviso: aquí la cultura no está en liquidación, y si quieren usarla… que aflojen el billete.










