En Austin, Texas, se prendió la cosa, pero no fue por BBQ ni por música indie. Fue porque un boricua llegó, se sentó en la mesa grande del podcasting mundial, y se llevó el canto.
Sí, papi. Chente Ydrach ganó Mejor Podcast en Español en los iHeartPodcast Awards 2026, celebrados dentro del corre y corre cultural de SXSW. Y no fue cualquier premio. Fue de esos que dicen “ok, esto ya no es relajo, esto es legado”.
Mientras allá afuera estaban los duros del contenido global —desde Giggly Squad llevándose Podcast del Año hasta shows gigantes dominando categorías— el corillo latino también hizo ruido. Pero el que puso el nombre de Puerto Rico a sonar fue Chente, con su podcast “bien cabrón” que ya es religión para muchos.
Y es que lo de Chente no es suerte, ni algoritmo, ni “pegó un clip y ya”. Esto es consistencia. Desde Masacote, pasando por Sesiones, hasta ese vacilón que mezcla entrevistas, cultura y jodedera con sustancia, el tipo lleva años construyendo una comunidad que no solo escucha, sino que se siente parte del corillo.
Mientras tanto, iHeartMedia sigue dominando el juego con números absurdos: más de 180 millones de downloads mensuales y 30 millones de personas pegadas a podcasts cada mes. Básicamente, si el podcasting fuera un jangueo… iHeart es el que puso la casa, el DJ y el open bar.
La noche tuvo de todo. Desde el vacilón de Will Ferrell arrancando el evento en modo atleta olímpico fake, hasta premios para mentes duras como Jay Shetty, Terry Gross y Hrishikesh Hirway, gente que ha cambiado la manera en que se cuentan historias en audio.
Pero vamos a lo importante.
Lo de Chente no es solo un premio. Es una señal.
Señal de que el contenido en español —hecho desde aquí, con nuestro flow, sin doblar rodillas ni cambiar el acento— está compitiendo de tú a tú con cualquiera. Y ganando.
Porque mientras otros pulen demasiado el contenido para que “suene internacional”, Chente hizo lo contrario: sonar bien de aquí. Bien boricua. Bien real. Y eso, mi gente, conecta más que cualquier estrategia.
Así que sí, celebren. Porque no todos los días un podcast boricua se trepa en esa tarima global y dice sin decirlo:
“Estamos aquí, y no nos vamos pa’ ningún lao.”









