Quiñones y jiménez desatan la locura en el azteca y le entregan al tri una noche para la historia
Por Vlady Gómez | La Magazine
La fiesta estaba preparada. Las luces iluminaban el Estadio Azteca. La ceremonia inaugural acababa de emocionar a millones de espectadores alrededor del mundo. Más de 80 mil aficionados vestidos de verde, blanco y rojo ocupaban cada rincón del coloso mexicano. La expectativa era enorme y el escenario estaba listo para el primer capítulo de la Copa Mundial FIFA 2026.
Entonces llegó el fútbol. Y México respondió exactamente como soñaba su gente.
Con goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez, el Tri derrotó 2-0 a Sudáfrica en el partido inaugural del torneo, regalándole a su afición una noche que combinó historia, emoción, orgullo nacional y una dosis de ilusión para lo que está por venir.
Cuando el árbitro señaló el final del encuentro no solo quedaron asegurados los primeros tres puntos del campeonato. También quedó claro que México estaba preparado para asumir el protagonismo de un Mundial que juega en casa.
Quiñones escribió la primera página
La espera terminó rápidamente.
Apenas transcurrían nueve minutos de partido cuando Eric Lira recuperó un balón en terreno rival y encontró a Julián Quiñones con espacio para atacar. El delantero no desaprovechó la oportunidad y definió con categoría para marcar el primer gol de la Copa Mundial FIFA 2026.
El Azteca explotó de inmediato.
Miles de banderas comenzaron a ondear mientras el atacante celebraba una anotación que ya forma parte de la historia de los Mundiales. El delantero nacido en Colombia y nacionalizado mexicano quedó registrado para siempre como el autor del primer gol del torneo más importante del fútbol.
Era el inicio perfecto para una selección que buscaba arrancar con autoridad frente a su público.
El momento que raúl jiménez llevaba años esperando
Si alguien merecía una noche especial era Raúl Jiménez.
El delantero mexicano ha vivido una carrera marcada por grandes momentos, pero también por desafíos, lesiones y procesos de recuperación que pusieron a prueba su fortaleza física y mental.
Por eso, cuando llegó el minuto 66, el estadio entero pareció celebrar con él.
Roberto Alvarado envió un centro preciso desde la banda derecha y Jiménez apareció dentro del área para conectar un potente cabezazo que dejó sin opciones al arquero sudafricano.
Gol.
Celebración.
Historia.
La anotación representó su primer gol en una Copa del Mundo y le permitió alcanzar los 46 tantos con la selección mexicana, consolidándose entre los máximos goleadores de la historia del Tri.
Más allá de las estadísticas, fue un premio a la perseverancia y a una trayectoria construida a base de esfuerzo.
Sudáfrica nunca encontró el camino
México dominó gran parte del encuentro desde el inicio.
La selección dirigida para asumir el protagonismo controló la posesión, manejó los tiempos del partido y generó las oportunidades más claras frente al arco rival.
La situación para Sudáfrica se complicó aún más al minuto 49, cuando Sphephelo Sithole fue expulsado tras una infracción sobre Brian Gutiérrez cuando avanzaba con dirección a la portería.
Con diez jugadores, el conjunto africano perdió capacidad de reacción.
Y la noche terminó de derrumbarse cuando Themba Zwane vio la tarjeta roja directa a seis minutos del final, dejando a su equipo con apenas nueve futbolistas sobre el terreno.
Para entonces, el partido ya tenía dueño.
Gilberto mora también hizo historia
La jornada inaugural no solo dejó goles y celebración para la selección mexicana.
También presentó al mundo a una de las mayores promesas del fútbol del país.
Con apenas 17 años, Gilberto Mora ingresó al partido en el minuto 65 y se convirtió en el futbolista mexicano más joven en disputar un encuentro de Copa Mundial.
La ovación del público reflejó la importancia del momento.
Los aficionados sabían que estaban presenciando el comienzo de una historia que podría acompañar a la selección durante muchos años.
Además, Mora ingresó a una lista privilegiada al convertirse en el sexto jugador más joven en participar en la historia de los Mundiales.
El azteca cantó con una sola voz
Con la victoria prácticamente asegurada, el ambiente dentro del estadio comenzó a transformarse en una auténtica celebración nacional.
A diez minutos del final, miles de aficionados comenzaron a entonar las notas de “Cielito Lindo”, convirtiendo al Azteca en un gigantesco coro que emocionó incluso a quienes seguían la transmisión desde otras partes del planeta.
La imagen resumía perfectamente el espíritu de la noche.
Un país entero celebrando.
Un Mundial comenzando en casa.
Y una selección respondiendo a la altura de las expectativas.
La fiesta apenas comienza
México inauguró la Copa Mundial FIFA 2026 con una combinación perfecta de cultura, espectáculo y fútbol.
La ceremonia inaugural cautivó al planeta.
El Estadio Azteca vibró con cada minuto.
Y sobre el césped, Julián Quiñones y Raúl Jiménez hicieron lo que mejor sabe celebrar cualquier afición futbolera: ganar.
La Copa del Mundo apenas comienza, pero el primer gran capítulo ya tiene dueño.
Por ahora, la historia le pertenece al Tri.
Y si esta noche sirve de referencia, México está listo para soñar en grande frente a su gente.










