La invitación, hecha con humor, llegó tras las críticas del músico mexicano al reguetón y sus disculpas a Puerto Rico
Aleks Syntek lleva años cuestionando el reguetón. Wisin decidió responderle con una invitación peculiar: una “beca completa” en la Universidad del Perreo. La cuenta del proyecto anunció que el cantante mexicano tendría cubiertos sus estudios, con clases imaginarias de baile, ritmo y esos bajos que parecen sacudir hasta las paredes. La oferta es una broma, pero el momento elegido no fue casual.
Durante una presentación por las fiestas patrias de México, Syntek volvió a criticar la música urbana. También puso en duda la atención que recibe Bad Bunny en la televisión estadounidense e imitó el acento puertorriqueño. El episodio provocó una reacción que fue más allá de sus habituales diferencias con el género: esta vez, muchos entendieron que había ofendido a los puertorriqueños.
Antes de que Wisin publicara la invitación, Syntek ya había pedido disculpas. Admitió que se equivocó en el escenario, expresó afecto por Puerto Rico y dijo estar abierto a colaborar con un artista de reguetón. Después de tantos años de críticas, ese cambio de tono le vino como anillo al dedo a la campaña de Wisin. Si el mexicano quiere conocer el género desde adentro, el “decano” ya le ofreció asiento.
La Universidad del Perreo es el nombre del álbum que Wisin lanzó a comienzos de septiembre y del proyecto que creó a su alrededor. El disco reúne doce temas y voces de distintas generaciones, entre ellas Ivy Queen, Don Chezina, Jowell & Randy, Jory Boy y Kapo. Con esa selección, el artista boricua recuerda el sonido que creció en Puerto Rico antes de conquistar escenarios internacionales. La idea de la universidad sirve para presentar a los veteranos como maestros y acercar esa historia a nuevos oyentes.
La supuesta beca, entonces, es parte de ese juego creativo. No hay noticia de que Syntek la haya aceptado ni fecha para su primera clase. Pero Wisin consiguió algo que una discusión difícilmente habría logrado: convertir una vieja pelea musical en una invitación que hizo reír a medio mundo. Queda por ver si el alumno se anima a entrar al salón.

