El español está poniendo a bailar a los gringos y las cifras no mienten. Los ritmos latinos ya representan una de cada diez reproducciones musicales en Estados Unidos, mientras Bad Bunny sigue demostrando que para conquistar el mercado americano no hace falta cantar en inglés.
La música latina está que no cree en nadie. Lo que durante décadas fue considerado un género para comunidades hispanas se ha convertido en uno de los negocios más calientes de la industria musical estadounidense. Y ojo, porque el country, ese sonido de botas, sombreros y camionetas que parecía intocable, ya siente los pasos de la competencia.
Según cifras de Luminate, firma especializada en analizar el consumo musical, los ritmos latinos ocupan actualmente el quinto lugar entre los géneros más escuchados en Estados Unidos y representan aproximadamente el 10 % de las reproducciones digitales.
Los números fueron presentados durante la Semana Billboard de la Música Latina, que comenzó este lunes en Miami. Allí, Rob Jonas, director de Luminate, soltó un dato que tiene a más de uno sacando cuentas. El 54 % de los adultos estadounidenses escucha música en español al menos una vez al mes, comparado con el 44 % registrado en 2021.
En arroz y habichuelas, más de la mitad de los adultos en Estados Unidos ya le mete al español cuando de música se trata.
Benito puso a los gringos a escuchar
Y si alguien tiene buena parte de la culpa de este revolú musical, ese es Bad Bunny. El Conejo Malo volvió a demostrar su poder de convocatoria durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl de febrero, que provocó la mayor semana de reproducciones digitales de música latina registrada por Luminate.
La fiebre no duró solamente un fin de semana. El consumo se mantuvo elevado durante 15 semanas antes de regresar a sus niveles habituales.
Pero esto no es cuestión de un solo artista. Actualmente, 37 intérpretes latinos figuran entre los 500 más escuchados del país, siete de ellos dentro de los primeros cien. En 2020 apenas había 23 representantes latinos en esa clasificación.
Y la cosa sigue creciendo.
El español ya no pide permiso
Durante los últimos cinco años, la música latina ha registrado un crecimiento cercano al 15 %, superando el ritmo de expansión de cualquier otro género en Estados Unidos.
El fenómeno también cruza fronteras. Francia, Alemania, Reino Unido, India y Japón están aumentando su consumo de ritmos latinos, mientras México concentra el 29 % de las reproducciones mundiales del género y Brasil cerca del 18 %.
Para Jonas, las compañías discográficas tienen que dejar de tratar esta música como un mercado secundario y comenzar a invertir en serio.
Porque mientras algunos todavía discuten si el español vende, los números llevan rato contestando.
El country todavía conserva su posición, pero tiene competencia respirándole en la nuca. Y esta vez no viene montada a caballo. Viene con reguetón, salsa, bachata y un corillo que no necesita traducción para romperla.

