El Conejo Malo le rindió homenaje a Yeison Jiménez y el estadio completo se fue en lágrimas
Medellín no estaba lista para esto. La noche del 24 de enero, en su segundo concierto en el estadio Atanasio Girardot, Bad Bunny le metió freno al party, bajó las revoluciones del perreo y regaló uno de los momentos más intensos de su Debí Tirar Más Fotos World Tour: un homenaje directo al artista colombiano Yeison Jiménez.
No fue un shoutout rápido ni un comentario al pasar. Fue música. Fue respeto. Fue piel de gallina.
“Aventurero” sonó… y Medellín respondió
En medio del setlist, las luces bajaron, el estadio se quedó en suspenso y comenzó a sonar “Aventurero”, tema icónico asociado a Yeison Jiménez. El público entendió el mensaje sin explicación previa: todo el Atanasio cantó. Miles de voces, celulares arriba y una vibra que no se ensaya.
Bad Bunny dejó que el momento hablara solo. No interrumpió. No explicó. Simplemente permitió que Medellín hiciera lo suyo.
Después, como quien vuelve a la realidad tras un recuerdo fuerte, retomó el show con “Pitorro de Coco” y el concierto siguió… pero ya no era el mismo. Algo había cambiado en el ambiente.
Segunda noche, segundo nivel
El homenaje ocurrió durante la segunda fecha del Conejo Malo en la capital antioqueña. La gira arrancó allí mismo el viernes 23 y cerró el domingo 25 de enero, convirtiendo a Medellín en epicentro musical, turístico y emocional del fin de semana.
Y claro, cuando Bad Bunny llega, la ciudad se transforma.
Medellín explotada: turistas, precios locos y metro extendido
La llegada del Debí Tirar Más Fotos World Tour no solo llenó el estadio, también llenó hoteles, Airbnb… y quejas. Visitantes denunciaron precios estratosféricos y cancelaciones de última hora en hospedajes. Tanto fue el ruido que plataformas como Airbnb y Booking ajustaron tarifas tras la presión pública.
En la calle, la cosa también se sintió. La Alcaldía de Medellín advirtió sobre alta congestión vehicular en la zona del Atanasio Girardot, aunque sin cierres viales oficiales. La recomendación fue clara: planificar, usar rutas alternas y tener paciencia.
El alcalde Federico Gutiérrez confirmó además que el Metro de Medellín extendió su operación hasta la 1:30 a. m., desde el viernes 23 hasta el domingo 25, para garantizar un regreso seguro de locales y visitantes.
No fue solo un concierto, fue un gesto
Lo de Bad Bunny en Medellín no se quedó en luces, pantallas gigantes y hits globales. El homenaje a Yeison Jiménez fue un recordatorio de algo simple pero poderoso: el respeto entre artistas trasciende géneros, fronteras y rankings.
Gallimbosamente hablando: no todo es perreo… a veces también se canta con el alma. Y Medellín, con el connejo, esa noche, cantó completo.










