El joven compositor boricua que pasó de escribirle a Rauw y Sech a construir su legado espiritual en la tarima
En tiempos donde muchos artistas del género están más pendientes al “drip” que al mensaje, aparece Debians, un joven puertorriqueño que viene con otra vibra. Con apenas unos añitos en el juego, este chamaco ya está dejando su huella con un estilo que mezcla lo espiritual, lo urbano y lo real sin filtros. Y lo mejor: no lo hace pa’ frontear, lo hace pa’ trascender.
Aunque la música siempre le había tirado fuerte desde chiquito, no fue hasta el 2021 que decidió lanzarse de lleno, con la mente clara y el alma encendía. Su meta no es solo pegarse o hacer billete —lo que busca este artista es dejar un legado, una vibra que transforme, que se quede en el cora de la gente aunque pasen los años.
Y no es cualquier hijo ‘e vecino: Debians ya tiene créditos en uno de los palos más duros del 2020, Mood, interpretado nada más y nada menos que por Rauw Alejandro y Sech en el disco Afrodisíaco. Desde ahí, su nombre empezó a sonar bajito pero firme, como las olas que no paran de romper.
Lo que hace único a Debians no es solo su talento, sino su mentalidad. Este tipo lee pa’ crecer como artista y como ser humano: se ha metido en libros como El alquimista, Piensa y hágase rico, El quinto acuerdo y El poder de creer. Todo pa’ no perder su centro, pa’ mantenerse firme en un juego donde fácil te puedes desviar. “A veces me subestimo, pero eso mismo es lo que me empuja a seguir”, confesó en una entrevista.
Y aunque se inspira en Michael Jackson, Arcángel y Martin Garrix, los que más lo moldearon fueron sus padres. Le metieron en la cabeza tres cosas que hoy son su mantra: humildad, lealtad y respeto. Valores que, según él, son la verdadera fórmula pa’ lograr cualquier cosa que te propongas.
Pero Debians no se queda en lo musical. Tiene claro lo que quiere cambiar del mundo también. “Eso de que ahora está de moda no tener sentimientos y no querer… eso está mal. El odio entre nosotros y el individualismo son cosas que tenemos que romper”, soltó sin miedo. Y sí, puede que suene filosófico, pero lo dice con los pies en la tierra y el corazón en fuego.
Este chamaco no viene con pose, viene con propósito.
Así que si estás buscando algo más que un ritmo pegajoso, ponle oído a Debians, porque lo que él trae es más que música: es mensaje, es alma, es evolución.










