¿Tú crees que una vez es suficiente pa’ prender la alarma? Pues esta jovencita cayó dos veces en la misma vuelta, y pa’ colmo por el mismo conejo. ¡Dos veces la tumbaron sin concierto y sin reembolso!
Una joven de 22 años, vecina del barrio Country Club en Carolina, se dejó llevar por el flow del Facebook Marketplace, donde supuestamente vendían boletos pa’ la residencia de Bad Bunny en el Choliseo. Spoiler alert: cayó en el pescaito dos veces.
Primer palo
El 12 de julio, la chamaquita vio un anuncio y dijo “esta es la mía”. Le metió $180 por ATH Móvil a un fulano que prometía una taquilla como si fuera bendición del cielo, pero papi, el boleto nunca apareció.
Segundo palo (más duro todavía)
Como si no doliera ya bastante, el 26 de julio volvió al mismo corillo digital y soltó $190 por dos taquillas a otra “vendedora” con promesas de perreo garantizado. Resultado: misma película, diferente estafador.
Casi $400 en el zafacón, y la pobre nunca sintió el bajo del “No Me Quiero Ir Tour” ni el humo rosita del Choli. La ilusión murió sin intro, sin luces, sin Benito, solo con el pantallazo de la transacción y un corazón roto.
La poli tomó las querellas y las mandó derechito al CIC de Carolina, pa’ que investiguen quién carajo anda vendiendo humo digital con nombre falso y ATH Móvil ready. ¿Conclusión? Alguien se está buscando un pase directo pa’ la cárcel pero sin taquilla.
Gallimbotips
Mira, si tú eres de los que ve “vendo taquilla de Bad Bunny” y te brillan los ojos, párate ahí.
🔸 ATH Móvil NO es tu amigo pa’ estas vueltas. Una vez mandas el chavo, lo que te queda es llorar mirando la app.
🔸 Marketplace es pa’ muebles viejos, no pa’ boletos caros.
🔸 ¿No conoces al vendedor? NO COMPRES. Punto.
🔸 Pa’ conciertos como los de Bad Bunny, solo Ticketera, la oficial o un panita de confianza (nivel que te ha prestao chavos y se los devolviste).
Recuerda
No hay nada más triste que estar vestido pa’ el party, con el corazón a mil, y sin boleto en el wallet. No dejes que te metan el embuste por el ‘bookface’ ni por DM. Que no te cojan de ganso por estar detrás del conejo.










