La tercera puede ser la vencida. Y si hay alguien que ha aprendido a convertir la constancia en arte, ese es Edgar Barrera.
Por Vladimir “Vlady” Gómez – Editor | Gallimbo La Magazine
El compositor y productor mexicano vuelve a estar nominado al Grammy 2026 en la categoría de Compositor del Año, No Clásico, marcando su tercera nominación consecutiva desde que esta categoría fue instituida en 2023. Un logro que, más allá del reconocimiento personal, representa algo mucho más grande: la posibilidad real de que un latino haga historia en una de las categorías más importantes del campo general de los Grammy.
“Me llena de orgullo estar nominado”, nos dice Barrera, consciente de lo que está en juego este domingo en Los Ángeles. Si gana, no solo sumaría otro galardón a una carrera que ya presume 29 premios Latin Grammy y un Grammy por Mejor Álbum Tropical Latino, sino que se convertiría en el primer latino en ganar esta categoría.
Pero para Barrera, el premio no es el punto final. Es el comienzo.
“Abrir la puerta para las nuevas generaciones y los compositores latinos que estamos haciendo música”, expresó en entrevista. “Quita ese estigma de que tienes que escribir en inglés o hacer las cosas de cierta manera para que te consideren”.
Un compositor sin fronteras (ni fórmulas)
La categoría de Compositor del Año, No Clásico forma parte del núcleo duro de los Grammy, junto a Álbum, Grabación y Canción del Año. Y la nominación de Barrera es un reflejo claro de la amplitud y diversidad de la música latina actual.
Su trabajo considerado por la Academia cruza géneros y escenas:
- la música mexicana contemporánea con “Me jalo” de Fuerza Regida junto a Grupo Frontera,
- el pop global con “Soltera” de Shakira,
- y la sensibilidad emocional de “Milagros” de Karol G.
Ese rango creativo no es casualidad. Barrera lo atribuye, con honestidad brutal, a su propia naturaleza.
“Me aburro muy rápido. No puedo estar más de dos semanas haciendo lo mismo. Para mí, no quiero que se convierta en una fábrica”.
Más allá del ritmo o del género, su objetivo es claro y casi artesanal: “Sacar del artista lo mejor que tiene”.
Del pueblo al estudio con Santana
Al momento de hablar, Barrera se encontraba en Texas trabajando con Silvestre Dangond, tras haber pasado por Hermosillo, México, grabando cerca de 20 canciones con Carín León para su próximo álbum. Así es su vida: aviones, estudios, canciones… y sueños que se cumplen.
Uno de esos sueños tiene nombre propio: Carlos Santana.
Entre las canciones que respaldan su nominación destaca “Me retiro”, colaboración entre Santana y Grupo Frontera. Para Barrera, no es una canción más: es un hito emocional.
“Carlos ha sido una inspiración desde que tengo uso de razón. Mi papá me introdujo a la música a través de Santana”.
Su primer concierto fue de Santana, sentado en la última fila, con binoculares. Décadas después, terminó tocando en vivo con él en los Latin Grammy y trabajando juntos en lo que será el próximo álbum del legendario guitarrista.
“Yo vengo de un pueblo donde ser compositor ni siquiera era un oficio. Ir al estudio con Santana… es un sueño. No lo puedo creer”.
Crear desde la risa, no desde la presión
Aunque su agenda durante la semana del Grammy suele ser caótica —llena de sesiones improvisadas entre estrellas—, Barrera mantiene un estilo de trabajo sorprendentemente relajado.
Le gusta grabar con amigos, reírse, pasarla bien.
Y entonces, casi como un ritual: “Cuando falta una hora para que se acabe la sesión, escribimos la canción y la grabamos”.
Un método poco ortodoxo, pero profundamente humano.
Y, sobre todo, efectivo.
Shakira, Karol G y el respeto entre gigantes
Trabajar con Shakira y Karol G, dos compositoras con voz y visión propias, fue para Barrera una experiencia tan desafiante como gratificante.
Desde perfeccionar “Soltera” hasta lograr que Marco Antonio Solís —conocido por cantar casi exclusivamente sus propias composiciones— participara en “Coleccionando heridas”, Barrera se movió con respeto, sensibilidad y liderazgo creativo.
“Son artistas muy apasionadas, grandes representantes de la música latina. De las más duras que tenemos en Latinoamérica”.
Lo que viene: el mundo (y Nashville)
El futuro de Edgar Barrera no se limita al español. Vienen colaboraciones con artistas anglo —aún sin revelar— y un deseo claro: explorar el country desde Nashville.
“He aprendido que lo que buscan de mí es ese sonido latino. Ser yo mismo, no tratar de ser un productor americano”.
Porque si algo ha demostrado Barrera es que la identidad no se negocia.
Se perfecciona. Se exporta. Se vuelve universal.
Gallimbo Take
Edgar Barrera no solo compite por un Grammy.
Compite por redefinir lo que significa ser compositor latino en la industria global.
Si este domingo la tercera resulta ser la vencida, no será solo su victoria.
Será la confirmación de que la música latina ya no pide permiso.
Y desde Gallimbo La Magazine, estaremos atentos.
Porque la historia —como las buenas canciones— se escribe en el momento justo.










