El rapero confiesa que ver una pareja gay en una peli infantil lo dejó sin palabras y con el popcorn como única defensa
Snoop Dogg, el OG del rap californiano, se metió en camisa de once varas luego de tirar al medio que no la pasó muy bien viendo Lightyear con su nieto. En el famoso pódcast It’s Giving, conducido por Sarha Fontenot, D-O-Double-G contó que la película de Pixar lo pilló de sorpresa y que se sintió incómodo con la representación de una familia homoparental en plena pantalla gigante.
La cosa fue así: su nieto, con la inocencia que solo un chamaquito puede tener, le pregunta directo al abuelo qué está pasando cuando ve que la astronauta Alisha Hawthorne tiene un hijo con su esposa. Snoop, que en tarima improvisa lo que sea, en el cine se quedó en blanco. Su única reacción: “¿Quieres más palomitas?”.
“Me sentí como si me estuvieran tirando una curva que no sabía batear. Fue una locura”, confesó el rapero, admitiendo que el chamaquito le despertó dudas que él mismo no sabe cómo manejar. “Ese niño me hizo preguntas para las que yo no tenía respuesta. Ahora soy yo el que está confundido”, soltó sin miedo.
“No estaba preparado para esa conversación. Solo quería disfrutar la película, no explicar algo tan complejo”
Lo más duro es que Snoop terminó revelando que ahora hasta le da miedo volver al cine con el nieto, porque siente que las películas modernas le tiran temas demasiado pesados para la mente de un nene, y para la paciencia de un abuelo que no sabe cómo explicarlos.
Pero aquí está el detalle gallimboso. Lo que le pasó a Snoop no es solo un “viaje personal”. Esto se engancha con un debate más grande que lleva rato en la calle, las redes y Hollywood, ¿cómo y cuándo meter temas LGBTQ+ en producciones pa’ niños?
Por un lado, mucha gente aplaude que Pixar y otras compañías rompan con los moldes clásicos y muestren diversidad desde temprano. Según estos sectores, es cuestión de respeto, tolerancia y enseñarle a los nenes que el mundo viene en muchos colores, no en blanco y negro.
Por el otro lado, están los que, como Snoop, se sienten bombardeados y prefieren que esas conversaciones se den más tarde, cuando los niños tengan un poco más de madurez o cuando las familias estén listas pa’ bregar con eso.
La verdad es que lo que soltó Snoop refleja algo más grande, las diferencias generacionales y culturales en cómo se entiende la crianza y la educación emocional. Pa’ algunos es progreso, pa’ otros es demasiado, demasiado rápido.
Mientras tanto, Snoop Dogg, que toda la vida ha sido sinónimo de flow, humo y filosofía callejera, ahora se encontró con un reto mucho más complicado que rapear frente a miles, explicarle a su nieto por qué Buzz Lightyear anda en un universo donde también existen familias con dos mamás.
La conversación apenas empieza, y Hollywood, con Pixar a la cabeza, no parece que va a dar marcha atrás. Así que probablemente veamos más escenas así en el futuro. Y quién sabe, maybe hasta Snoop saque un track de rap reflexionando sobre lo que aprendió con su nieto en la sala de cine.










