Igho “Tiny” Ubiribo tenía 43 años y estaba de vacaciones en Bangkok junto a su esposa. Seis meses después de su muerte, una investigación forense en Londres concluyó que una embolia pulmonar estuvo directamente relacionada con las inyecciones de ácido hialurónico que había recibido horas antes.
Un viaje de vacaciones junto a su esposa, Danielle Simba Allen, a Tailandia terminó muy mal para Igho “Tiny” Ubiribo, empresario e influencer británico-nigeriano conocido en las redes sociales por exhibir viajes, propiedades y una vida rodeada de lujos..
Ubiribo murió el pasado 6 de marzo en Bangkok. Tenía 43 años. Durante meses, los detalles de lo ocurrido permanecieron fuera del foco público, hasta que una investigación realizada en Londres permitió reconstruir sus últimas horas y establecer qué provocó su muerte.
La conclusión de la forense Jean Harkin fue clara, Ubiribo sufrió una embolia pulmonar relacionada con un procedimiento cosmético de aumento del grosor del pene al que se había sometido poco antes de comenzar a sentirse mal.
El empresario se encontraba en Bangkok acompañado de su esposa. En algún momento del viaje decidió acudir a una clínica, cuya identidad no ha sido divulgada, para realizarse el procedimiento.
De acuerdo con la evidencia presentada ante el Inner West London Coroners’ Court, recibió inyecciones que contenían aproximadamente 40 mililitros de ácido hialurónico y lidocaína.
El ácido hialurónico es una sustancia utilizada desde hace años como relleno en procedimientos estéticos. Su aplicación para aumentar el grosor del pene también se ha extendido, aunque la literatura médica advierte que no está exenta de complicaciones.
Comenzó a sentirse mal poco después
Tras abandonar la clínica, Ubiribo y su esposa fueron a recibir un masaje. Fue allí donde la situación cambió para la feliz pareja.
El empresario comenzó a sentir dolor en el pecho y perdió el conocimiento en dos ocasiones. Ante la gravedad de los síntomas, fue trasladado en ambulancia al Sukhumvit Hospital de Bangkok.
Cuando llegó al centro médico todavía podía responder preguntas. Su esposa informó a los médicos sobre las inyecciones que había recibido horas antes.
El personal sanitario sospechó una embolia pulmonar y recomendó realizar una tomografía computarizada. Sin embargo, Ubiribo volvió a perder el conocimiento antes de que pudiera completarse el estudio. Su condición se deterioró rápidamente.
Fue llevado a cuidados intensivos y los médicos intentaron reanimarlo durante más de 100 minutos. Los esfuerzos resultaron infructuosos. Murió durante las primeras horas del 6 de marzo.
La autopsia dio una respuesta
La pieza que faltaba apareció posteriormente en Reino Unido. Durante el examen post mortem se encontró material en los pulmones compatible con la sustancia empleada durante el procedimiento cosmético. La evidencia permitió establecer el vínculo entre las inyecciones y la embolia pulmonar.
Con esos hallazgos, la forense Jean Harkin determinó que el fallecimiento había sido causado por una embolia pulmonar provocada por el procedimiento.
El caso resulta particularmente relevante porque una embolia asociada a rellenos cosméticos no necesariamente funciona igual que la embolia pulmonar clásica causada por un coágulo sanguíneo.
La literatura médica ha documentado casos de embolia pulmonar no trombótica inducida por materiales de relleno después de procedimientos estéticos genitales. Una revisión científica publicada en la base de datos PubMed analizó 14 casos reportados y encontró que algunos estuvieron relacionados con ácido hialurónico. Siete de los pacientes estudiados murieron tras desarrollar complicaciones graves.
Eso no significa que todos los procedimientos con ácido hialurónico tengan semejante nivel de riesgo. Otro estudio que siguió a 230 hombres sometidos a aumento del grosor del pene con esta sustancia registró complicaciones en el 4,3% de los pacientes; principalmente nódulos, sangrado subcutáneo e infecciones. En ese grupo no se reportaron complicaciones sistémicas graves.
El contraste ayuda a poner el caso de Ubiribo en perspectiva, las complicaciones severas parecen ser poco frecuentes, pero pueden ocurrir.
Una figura conocida en las redes
Ubiribo había construido una considerable audiencia digital. Alrededor de 185.000 personas seguían su cuenta de Instagram, donde mostraba viajes, automóviles, propiedades y momentos de su vida junto a Danielle Simba Allen, con quien se había casado en Zimbabue en 2022.
Su muerte ocurrió en marzo, pero fue la conclusión de la investigación forense conocida ahora, seis meses después, la que reveló el detalle que faltaba.
Tiny llegó a Tailandia de vacaciones, entró a una clínica buscando cambiar una parte de su cuerpo.
Salió caminando y horas después estaba muerto.
Quizás ahí está la parte de esta historia que vale más que cualquier titular, un procedimiento estético, rápido o aparentemente sencillo no significa que sea inofensivo.









