El reguetonero asegura que desapareció medio millón de dólares de las cuentas de Jowell y Randy y que, después de acudir a los tribunales, todavía no han visto un peso. El artista está encendido con el sistema judicial y cuestiona cómo alguien puede perder tanto dinero sin conseguir una solución.
A Jowell se le acabó la paciencia y esta vez el revolú no tiene nada que ver con la música. El integrante de Jowell y Randy soltó tremenda denuncia en las redes sociales al asegurar que a él y a su compañero les desaparecieron $500,000 de las cuentas del dúo y que, por más vueltas que han dado en los tribunales, el dinero sigue sin aparecer.
El reguetonero utilizó su cuenta de X para señalar a una persona relacionada con la firma Quality Accounting, ubicada en Río Grande, a quien responsabilizó por el supuesto manejo irregular de los fondos. Según contó, cuando llegó el momento de explicar dónde estaba el billete, nadie pudo darle una respuesta convincente. Para colmo, la empresa terminó acogiéndose a un proceso de quiebra.
El artista aseguró que no son los únicos que han pasado por una situación parecida y que conoce de otras personas que presuntamente tuvieron problemas con la misma firma. Sus señalamientos, sin embargo, forman parte de una denuncia pública y hasta el momento no se ha confirmado una sentencia que establezca responsabilidad penal por fraude.
Pero este lío viene arrastrándose desde hace rato. En marzo de 2025, Jowell y Randy presentaron una demanda civil contra su excontable, Ángela R. Vega Torres, por alegada negligencia, incumplimiento de deberes fiduciarios y problemas con el manejo de las finanzas de Los Más Sueltos Inc., la corporación del dúo.
En aquella reclamación, los artistas alegaron que hubo documentos financieros que no fueron entregados a tiempo y planillas corporativas de varios años que supuestamente quedaron sin radicar. La demanda buscaba una compensación de al menos $750,000 por distintos daños. Esa cantidad es independiente de los $500,000 que ahora Jowell asegura que desaparecieron.
El asunto llegó incluso al Tribunal de Apelaciones de Puerto Rico, donde se discutieron controversias relacionadas con el acceso a cuentas bancarias, los ingresos de las presentaciones y los registros financieros de la empresa.
En otras palabras, esto no es un calentón de redes que comenzó ayer. Los artistas llevan tiempo tratando de resolver el problema por la vía legal.
Una tragedia que prendió la mecha
Lo que provocó que Jowell volviera a hablar del asunto fue una tragedia que sacudió a Puerto Rico el pasado viernes 23 de octubre, cuando fueron asesinados el abogado Luis A. Quiñones González y el empresario Félix Plaud de Choudens.
William Noel Rivera Sánchez, de 45 años, se atribuyó ambos crímenes mediante videos publicados en las redes sociales. El hombre mantenía disputas económicas relacionadas con inversiones en negocios de cannabis medicinal y había acudido a los tribunales para reclamar dinero que entendía que le debían.
Rivera había reclamado $100,000 a Plaud y posteriormente alcanzó un acuerdo de pago, aunque alegaba que todavía quedaba dinero pendiente. También mantenía otra controversia judicial vinculada con un proyecto comercial en el que figuraba Quiñones González.
Después de los asesinatos, Rivera fue encontrado muerto en una residencia de Santa Isabel.
La tragedia provocó múltiples reacciones y Jowell aprovechó para hablar de su propia experiencia con el sistema judicial. El cantante dejó claro que no justificaba la violencia, pero cuestionó la frustración que puede experimentar una persona cuando siente que le han quitado su dinero y que la justicia no le responde.
Su molestia también lo llevó a plantear la posibilidad de hacer públicos los nombres de personas que mantienen deudas pendientes, con la intención de alertar a otros para que no terminen pasando por situaciones similares.
Y aunque algunos pudieran pensar que ambos casos están conectados, no existe información que vincule directamente la disputa financiera de Jowell y Randy con los asesinatos ocurridos en el sur de Puerto Rico. El cantante simplemente reaccionó a lo sucedido y recordó el problema económico que asegura llevar tiempo enfrentando.
Lo que sí está claro es que Jowell no piensa quedarse callado. Para un dúo que lleva décadas trabajando, llenando conciertos y construyendo su carrera dentro del reguetón, perder medio millón de dólares no es cualquier cosa.
La controversia continúa en el terreno de las alegaciones y los procedimientos judiciales, sin que se haya confirmado una determinación de fraude contra la excontable señalada.
Mientras tanto, Jowell sigue reclamando respuestas y el paradero de esos $500,000 que, según denuncia, salieron de las cuentas del dúo y nunca regresaron.

