Sir Benjamin Slade, un excéntrico aristócrata británico de 80 años, anda buscando una mujer mucho más joven para asegurar su descendencia. Ofrece dinero, casa, carro y vacaciones, pero tiene una lista de exigencias que parece sacada de un casting para una película de comedia.
Hay gente que a los 80 años está pensando en descansar, viajar y disfrutar de sus nietos. Pero Sir Benjamin Slade tiene otros planes. El millonario británico sigue empeñado en encontrar una esposa joven que le dé un heredero varón para continuar el apellido familiar y hacerse cargo de sus propiedades. Y por lo visto, el hombre no piensa quitar el pie del acelerador.
Slade, propietario de la histórica mansión Maunsel House, en Somerset, Inglaterra, lleva años haciendo pública su búsqueda amorosa. Ha recurrido a programas de televisión, anuncios y hasta aplicaciones de citas. Eso sí, conseguir candidata no parece tan sencillo cuando uno tiene más requisitos que una solicitud de empleo en la NASA.
El aristócrata exige que su futura esposa sea al menos 20 años menor que él, tenga buena condición física, sepa conducir y, preferiblemente, pueda pilotar un helicóptero. También le gustaría que dominara el baile de salón, jugara bridge y backgammon, y tuviera conocimientos de administración y contabilidad.
Pero el asunto se pone todavía más curioso. Entre sus condiciones figura que la candidata no sea del signo Escorpio, no lea el periódico británico The Guardian y no pertenezca a determinados países que ha excluido de su peculiar convocatoria matrimonial.
A cambio, ofrece una asignación anual de 50,000 libras esterlinas, aproximadamente 67,000 dólares, además de vivienda, vehículo, vacaciones y otros beneficios. Una propuesta que mezcla matrimonio, maternidad y administración de propiedades en un mismo paquete.
Lo más llamativo es que Slade ya tiene una hija, Violet, fruto de su relación con la estadounidense Sahara Sunday Spain. Sin embargo, su insistencia en conseguir un descendiente masculino ha generado controversia. La madre de la niña ha declarado públicamente que el aristócrata no ha mostrado interés en conocerla.
La historia tampoco ha estado libre de complicaciones sentimentales. Según reportes británicos, Slade canceló dos ceremonias matrimoniales que tenía previstas con Spain. Además, ha explicado que conserva esperma congelado para intentar convertirse nuevamente en padre mediante reproducción asistida.
Su vida privada sigue dando de qué hablar. En junio de 2026 perdió una disputa judicial relacionada con un acuerdo económico de divorcio por 1.2 millones de libras, otro capítulo en la historia de este personaje que parece disfrutar tanto de la polémica como de sus propiedades.
Mientras aparece la candidata capaz de cumplir semejante lista, el millonario continúa defendiendo su sueño de tener un heredero. Porque una cosa es buscar el amor y otra muy distinta es pretender conseguir esposa, administradora, piloto y madre de familia, todo en una sola persona.
Y a estas alturas, la pregunta es inevitable: ¿está buscando una compañera para compartir su vida o una empleada con beneficios matrimoniales?

