El conjunto estadounidense volvió a demostrar por qué continúa dominando el baloncesto femenino internacional.
Estados Unidos derrotó 97-79 a Francia en la final de la Copa del Mundo Femenina de FIBA 2026, disputada ante más de 12,000 espectadores en el Berlín Arena, en Alemania. El triunfo permitió al equipo dirigido por Kara Lawson conquistar su quinto título mundial consecutivo y elevar a 12 el número de campeonatos obtenidos en la historia del torneo, según confirmó la Federación Internacional de Baloncesto.
Breanna Stewart fue la gran figura de la final al terminar con 22 puntos y 10 rebotes. Su desempeño también le permitió hacer historia como la primera jugadora elegida en dos ocasiones como la Más Valiosa de una Copa del Mundo femenina. Stewart ya había recibido el reconocimiento en el torneo de 2018.
Francia comenzó el encuentro con intensidad y llegó a tener una ventaja de 14 puntos durante la primera mitad. Con Gabby Williams y Dominique Malonga liderando la ofensiva, las francesas aprovecharon los errores de su rival y consiguieron un parcial de 16-0 que encendió a gran parte del público.
Estados Unidos, sin embargo, reaccionó antes del descanso. Stewart y Chelsea Gray asumieron el control, mientras Caitlin Clark encestó un triple sobre la bocina para acercar a su equipo 45-43.
La historia cambió por completo en la segunda mitad. Las estadounidenses aumentaron la presión defensiva, aceleraron el ritmo y limitaron a Francia a solamente 12 puntos durante el tercer periodo. Ese dominio les permitió entrar al último cuarto con una cómoda ventaja.
Jackie Young también tuvo una actuación destacada con 18 puntos, seis rebotes y cinco asistencias. Caitlin Clark aportó 12 tantos en una final que reunió a las estrellas establecidas del equipo con una nueva generación de jugadoras.
Francia intentó reaccionar en los minutos finales, pero no encontró respuestas ante la defensa estadounidense. Gabby Williams terminó con 20 puntos y Malonga fue la mejor anotadora francesa con 21.
Estados Unidos cerró invicto el Mundial con seis victorias y ninguna derrota. Francia obtuvo la medalla de plata, mientras España se quedó con el bronce tras superar 81-58 a Alemania.
El torneo terminó como comenzó: con varios países intentando derribar a Estados Unidos y con el conjunto norteamericano nuevamente en lo más alto del podio. Por ahora, su corona sigue teniendo dueña.

