Thomas Markle, de 82 años, fue detenido en una residencia para adultos mayores mientras las autoridades investigan denuncias relacionadas con el hallazgo de imágenes de explotación infantil en propiedades vinculadas a él en Filipinas y México.
El padre de Meghan Markle, duquesa de Sussex, fue arrestado este viernes 6 de noviembre en Florida, en medio de una investigación internacional por presunta posesión de material de abuso sexual infantil. Thomas Markle Sr., de 82 años, fue detenido por agentes del FBI en Maravida Senior Living, una residencia para adultos mayores ubicada en Lakeland, según informó el diario británico Daily Mail.
La detención ocurre después de varias semanas de investigaciones iniciadas a raíz de una denuncia presentada por su propio hijo, Thomas Markle Jr., medio hermano de Meghan, quien aseguró haber encontrado cientos de imágenes de explotación sexual infantil en la vivienda que ambos compartieron en Filipinas.
Las autoridades filipinas confirmaron el pasado 3 de noviembre que durante una inspección de dispositivos electrónicos, teléfonos y unidades de almacenamiento encontrados en una propiedad de la ciudad de Cebú identificaron imágenes de abuso sexual infantil. Sin embargo, también señalaron a Thomas Jr. como persona de interés dentro de las pesquisas.
La investigación se extendió hasta México, donde las autoridades habrían inspeccionado una antigua bodega de Markle en Rosarito Beach, después de que periodistas británicos reportaran el hallazgo de fotografías explícitas y publicaciones con imágenes de menores.
Las acusaciones también incluyen señalamientos realizados por Roslyn Loveless, exesposa de Thomas Markle, quien habría enviado una carta a las autoridades británicas denunciando presuntos abusos contra menores.
Markle ha rechazado las acusaciones de abuso sexual infantil y de posesión de ese material. Aunque reconoció anteriormente haber pagado por encuentros sexuales con mujeres adultas en Filipinas, negó cualquier relación sexual con menores de edad.
Por su parte, Meghan Markle, de 45 años, expresó sentirse profundamente angustiada por las denuncias contra su padre, con quien mantiene una relación distante desde antes de su matrimonio con el príncipe Harry en 2018.
La duquesa aseguró que su decisión de impedir el contacto de su padre con sus hijos estuvo motivada por la necesidad de protegerlos. También manifestó su deseo de que las autoridades esclarezcan los hechos y garanticen la seguridad de cualquier menor que pudiera haber resultado perjudicado.
Hasta el momento, las acusaciones permanecen bajo investigación y no constituyen una declaración de culpabilidad.

