La producción “Gods Don’t Give Gifts” se estrenará el 4 de diciembre y quiere competir por un Oscar. La película fue desarrollada con inteligencia artificial y ya tiene a Hollywood preguntándose hasta dónde llegará esta tecnología.
Hollywood tiene un nuevo protagonista y, aunque parezca sacado de una película de ciencia ficción, no es de carne y hueso. La inteligencia artificial está lista para dar el salto a la pantalla grande con Gods Don’t Give Gifts, una producción que promete convertirse en un acontecimiento dentro de la industria cinematográfica estadounidense.
La película, desarrollada por el estudio Fable, tiene previsto estrenarse el próximo 4 de diciembre en los cines de Estados Unidos. Lo curioso del asunto es que se presenta como la primera producción cinematográfica creada con inteligencia artificial que obtiene una clasificación oficial de la Motion Picture Association (MPA), el organismo encargado de establecer las categorías de edad para las películas.
Y la cosa viene fuerte. La cinta recibió una clasificación R, lo que significa que los menores de 17 años deberán estar acompañados por un adulto para verla en Estados Unidos.
Detrás del proyecto está Zack London, conocido en YouTube como Gossip Goblin, quien dirigió cuatro cortometrajes que ahora forman una antología de ciencia ficción. La historia presenta un futuro bastante perturbador en el que los seres humanos pueden transferir su conciencia a cuerpos cibernéticos, dejando atrás el envejecimiento y, aparentemente, la muerte.
Todo ocurre en NiiroCradle, un universo donde los cuerpos humanos se han convertido en objetos reemplazables y la conciencia tiene precio. Las cuatro historias exploran las consecuencias de una humanidad obsesionada con alcanzar la inmortalidad mediante la tecnología.
¿Una película hecha con IA puede ganarse un Oscar?
Aquí es donde el asunto se pone interesante. Según publicó Variety, Fable escogió diciembre para su estreno porque pretende presentar la producción a los premios Oscar en la categoría de mejor largometraje animado.
Pero hay un detalle que podría complicarle la jugada. La Academia de Hollywood mantiene reglas sobre la participación humana en las producciones que utilizan inteligencia artificial, y el peso de la creatividad humana puede resultar determinante al evaluar su elegibilidad.
La controversia no es nueva. Hollywood lleva años discutiendo cómo proteger el trabajo de actores, guionistas, animadores y otros profesionales frente al avance de herramientas capaces de generar imágenes, voces y personajes digitales.
Uno de los casos que reavivó la discusión fue la recreación digital del fallecido actor Val Kilmer para la película As Deep as the Grave, una decisión que provocó preguntas sobre el uso de la imagen de artistas mediante inteligencia artificial.
Fable, fundada por el empresario británico Edward Saatchi, busca posicionarse entre las compañías que están transformando la producción audiovisual con estas herramientas.
Por ahora, Gods Don’t Give Gifts tiene una fecha de estreno y una ambición bastante grande. Falta ver cómo responderá el público cuando se apaguen las luces de la sala.
Algo que denemos considerar es que una cosa es usar a la inteligencia artificial para que te escriba un correo y otra muy distinta es pagar una taquilla para ver una película hecha con ella. Y ahí, mi gente, es donde Hollywood se juega algo más que una estatuilla.

