Aunque el Mundial 2026 ha estado rodeado de controversias, el presidente de la FIFA tiene prácticamente asegurado un cuarto mandato. La UEFA busca un rival, pero por ahora el suizo juega solo.
Mientras el planeta entero tiene los ojos puestos en la gran final del Mundial 2026, en los pasillos de la FIFA ya se está jugando otro partido… y Gianni Infantino parece llevar una ventaja de goleada.
Según reveló el diario británico The Guardian, más de 200 de las 211 federaciones nacionales que integran la FIFA ya respaldaron oficialmente al dirigente suizo para buscar un cuarto mandato consecutivo como presidente del organismo, una elección que se celebrará en marzo de 2027.
Con ese panorama, todo apunta a que Infantino seguirá siendo el hombre más poderoso del fútbol mundial hasta, al menos, el año 2031.
Ni los escándalos lo frenaron
Lo más llamativo es que este respaldo llega justo cuando la FIFA ha recibido fuertes críticas por varias decisiones tomadas durante el Mundial 2026.
Entre las más comentadas está el llamado “caso Balogun”, luego de que la suspensión por tarjeta roja del delantero estadounidense Folarin Balogun fuera revertida en medio de versiones que apuntan a gestiones impulsadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
A eso se sumó la controversia por la negativa del gobierno estadounidense a otorgarle una visa al árbitro somalí Omar Artan, impidiéndole participar en la Copa del Mundo, una situación que provocó cuestionamientos sobre la independencia del torneo.
Pese a todo ese ruido, el respaldo político hacia Infantino no parece haberse movido.
Europa busca dar la pelea
No todos están conformes con el rumbo de la FIFA.
De acuerdo con The Guardian, la UEFA estudia impulsar un candidato alternativo antes de que cierre el período de postulaciones, el próximo 18 de noviembre.
Sin embargo, la intención no sería necesariamente derrotar a Infantino —algo que hoy luce muy complicado— sino abrir un debate sobre el futuro de la organización y la forma en que se están tomando las decisiones más importantes del fútbol mundial.
Alemania y algunas federaciones europeas todavía no han oficializado su apoyo al presidente actual, aunque su voto ya no cambiaría el panorama.
Acusan presiones internas
El informe también asegura que personas cercanas a Infantino estarían ejerciendo presión sobre distintas federaciones para evitar que retiren su respaldo en caso de aparecer un nuevo candidato.
De confirmarse, esas gestiones podrían entrar en conflicto con el propio código de ética de la FIFA, que prohíbe influencias indebidas dentro de los procesos electorales.
Por ahora, no existe una denuncia formal ni una investigación abierta.
El juego parece definido… por ahora
A sus 56 años, Gianni Infantino sigue demostrando que su mayor fortaleza no solo está en administrar el fútbol, sino también en construir alianzas políticas alrededor del mundo.
Salvo que aparezca un rival de peso en los próximos meses o que surja un nuevo escándalo de grandes proporciones, todo indica que el dirigente suizo seguirá teniendo el control del balón en la FIFA por varios años más.
Y mientras millones de fanáticos celebran goles dentro de la cancha, la verdadera final por el poder del fútbol mundial parece estar jugándose en las oficinas.











