Nuevas revelaciones sobre su matrimonio con Kanye West describen un peligroso incidente durante un viaje a África y exponen las tensiones familiares que marcaron los últimos años de la pareja.
Lo que debía ser un viaje de trabajo y descanso terminó convirtiéndose en una experiencia aterradora para Kim Kardashian. Durante una visita a Uganda en 2018 junto a su entonces esposo, Kanye West, la empresaria vivió momentos de angustia cuando un agente de la policía le apuntó directamente a la cabeza con un arma de fuego, según revelaciones recogidas en una nueva biografía sobre su vida.
El episodio fue relatado por Farnaz Farjam, productora vinculada durante años al programa Keeping Up with the Kardashians, quien aseguró que la situación comenzó cuando West convenció a las autoridades locales de que algunas personas de su entorno intentaban drogarlo.
De acuerdo con su testimonio, la denuncia provocó la llegada de policías armados y una serie de registros que alteraron por completo la tranquilidad del grupo. En medio de la confusión, uno de los agentes terminó apuntando su arma contra Kardashian, mientras los integrantes del equipo intentaban comprender lo que estaba sucediendo.
La situación alcanzó tal nivel de tensión que el grupo decidió abandonar Uganda precipitadamente a bordo de un avión privado. Aunque el incidente nunca había sido ampliamente divulgado, ahora aparece entre los episodios más inquietantes de la relación entre la celebridad y el rapero.
Las revelaciones también incluyen un enfrentamiento familiar ocurrido en 2020 que no llegó a transmitirse por televisión. Según el relato biográfico, West protagonizó una fuerte discusión con Kris Jenner, madre de Kardashian, durante una reunión familiar relacionada con el cumpleaños de Caitlyn Jenner.
Aquel episodio habría dejado al descubierto las dificultades que atravesaba la pareja, cuyo matrimonio terminó oficialmente en divorcio en 2022, después de varios años de conflictos públicos y privados.
Actualmente, Kardashian continúa concentrada en sus proyectos empresariales y en la crianza de North, Saint, Chicago y Psalm, los cuatro hijos que comparte con el músico.
La empresaria ha reconocido que asumir buena parte de las responsabilidades familiares representa una carga considerable. Sin embargo, también ha manifestado que sigue preocupándose por el bienestar de su exesposo, pese a las diferencias que los separan.
Según la información difundida, la comunicación entre ambos se desarrolla principalmente mediante intermediarios, entre ellos Bianca Censori, esposa de West, y el representante del artista.
Las nuevas revelaciones ofrecen una mirada menos conocida de una relación que durante años estuvo bajo los reflectores, pero que también atravesó situaciones delicadas lejos de las cámaras y del espectáculo mediático.

