Las bicampeonas centroamericanas de softbol femenino, necesitaron apenas cuatro entradas para demostrar que llegaron a Santo Domingo 2026 con una sola misión: pelear por el oro.
Puerto Rico no vino a calentar motores. Vino a meter miedo. La selección femenina de sóftbol arrancó su participación en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 con una demostración de poder al aplastar 15-0 a Guatemala por la regla del nocaut en apenas cuatro entradas.
Después de un primer episodio tranquilo, las boricuas soltaron los bates y convirtieron el Estadio Juan Pablo Duarte en un festival ofensivo. Un racimo de siete carreras en la segunda entrada comenzó la fiesta y otras ocho rayitas en el cuarto episodio cerraron el asunto sin darle oportunidad de reacción a las guatemaltecas.
Cuando despertó el bate, se acabó el juego
La ofensiva boricua estuvo encendida de principio a fin. Aleimalee López fue la figura grande de la noche al terminar perfecta de 3-3, con tres carreras anotadas y tres impulsadas, demostrando por qué es una de las piezas más peligrosas del equipo.
También aportó Kathyria García Soto, quien remolcó otra carrera, mientras el resto de la alineación hizo su trabajo con paciencia en el plato, negociando boletos y manteniendo presión constante sobre el pitcheo rival.
El resultado fue una ofensiva que produjo carreras por todos lados y dejó sin respuestas a Guatemala.
Pitcheo que no regaló absolutamente nada
Si el bateo fue una fiesta, desde el montículo la historia no fue diferente.
Mackenzie Alvelo dominó las dos entradas que lanzó sin permitir hits ni carreras y ponchó a cuatro bateadoras. El relevo completó la obra para dejar a Guatemala sin conectar un solo imparable durante todo el encuentro.
Una actuación que confirma que Puerto Rico no solo tiene una ofensiva explosiva, sino también un cuerpo de lanzadoras listo para competir con cualquiera.
El mensaje quedó claro
Con este triunfo, Puerto Rico abre el torneo con marca de 1-0 y deja claro que defender el prestigio de ser bicampeonas centroamericanas no será solo un título en el papel.
El próximo reto será mucho más exigente. Este lunes, a las 7:30 p.m., las boricuas se medirán al equipo anfitrión, República Dominicana, en un partido que promete medir realmente el nivel de ambas selecciones.
Si el debut sirve de referencia, Puerto Rico ya dejó una advertencia para el resto del torneo: las boricuas llegaron a Santo Domingo con el bate caliente y la mira puesta en otra medalla de oro.













