El trío boricua habla de su nueva música, la evolución del humor, el reguetón y el sueño de seguir uniendo generaciones a través de sus canciones.
Hablar de Rivera Destino es hablar de uno de los proyectos más originales que ha parido Puerto Rico en la última década. Lo que comenzó como un grupo de amigos haciendo parodias musicales terminó convirtiéndose en una propuesta artística que mezcla comedia, sátira, música en vivo y una identidad boricua que conecta tanto con el chamaquito que consume TikTok como con los padres y hasta los abuelos. Esa capacidad de reírse de todo sin perder calidad musical los ha llevado a llenar teatros, girar dentro y fuera de la Isla y crear una fanaticada que sigue creciendo año tras año.
Y si alguien pensaba que después de más de una década el trío venía bajando revoluciones, está bien equivocado.
“Estamos bien pompeaos. Este ha sido un año increíble y estamos ready para destruir el mundo con nuestra música y nuestro humor”, dijeron entre risas durante una conversación exclusiva con Gallimbo.
Aunque reconocen que hoy la industria exige mucho más que hacer buena música, aseguran que mantener una conexión real con su comunidad sigue siendo una prioridad.
“Vivimos en un momento donde no basta con sacar canciones. También hay que estar presente en las redes y mantener esa relación con el fanático. Eso nos gusta porque seguimos vacilando con la gente mientras hacemos música.”
Después de varios años sin publicar material nuevo, el grupo asegura que regresar al estudio les devolvió esa emoción de los comienzos.
“Se siente refrescante. Estamos creando música nueva y volvimos con esa energía de cuando todo empezó.”
Del vacilón nació un clásico
Uno de los proyectos que más llamó la atención recientemente fue Clásicos del Reggaetón, donde reinterpretan himnos del género urbano llevándolos completamente a su universo musical. La idea, cuentan, realmente no era nueva.
“Siempre nos ha gustado coger canciones que todo el mundo conoce y transformarlas en otro género. Eso viene desde hace muchos años, desde un proyecto que hacíamos llamado Atrapústico.”
Pero esta vez quisieron llevar el concepto mucho más lejos.
“Queríamos contar la historia del reguetón moderno desde nuestra perspectiva y divertirnos haciéndolo. Terminamos haciendo once funciones y fue un éxito brutal.”
Más independientes, más libres
Si algo sienten que ha cambiado durante estos años es la libertad creativa.
Los integrantes explican que aprender a manejar su carrera de manera independiente les permitió tomar control absoluto sobre sus proyectos.
“Ahora tenemos mucho más control sobre lo que queremos hacer, cómo hacerlo y cuándo hacerlo. Eso nos ha abierto muchísimas puertas a nivel artístico.”
Esa independencia también les ha permitido mantenerse fieles a un concepto que nunca ha intentado parecerse al resto.
Música que une generaciones
Cuando se les pregunta cuál creen que es el verdadero impacto de Rivera Destino, la respuesta no tiene que ver con reproducciones ni con conciertos vendidos. Tiene que ver con la familia.
“Nos encanta mezclar generaciones. Que un joven escuche una canción que conocieron sus papás o sus abuelos, pero con un giro diferente.”
Dicen que constantemente reciben mensajes de personas que les cuentan cómo sus canciones terminaron convirtiéndose en la banda sonora de reuniones familiares.
“Eso nos llena muchísimo porque sentimos que estamos uniendo generaciones.”
Si pudieran escoger…
Como buen ejercicio de imaginación, también les preguntamos con quién grabarían una colaboración soñada.
Las respuestas dejaron claro que los gustos musicales del grupo son tan variados como su repertorio.
Uno escogió a Wisin, otro mencionó a Rubén Blades y el tercero no dudó en soñar con una colaboración imposible junto al eterno Héctor Lavoe.
¿Y el momento más loco?
Después de catorce años de carrera cualquiera pensaría que tienen decenas de historias fuera de control.
Pero ellos mismos aseguran que han llevado una vida sorprendentemente tranquila… hasta que uno rompió el silencio.
Entre risas recordaron aquella ocasión en que fueron invitados a un strip club en Miami.
“Nosotros somos muchachos de buenos valores… así que aquello fue demasiado fuerte para nosotros”, bromearon mientras el resto del grupo no podía contener la risa.
El legado que quieren dejar
Más allá de los premios, las reproducciones o las giras internacionales, Rivera Destino tiene claro cómo quiere ser recordado dentro de veinte años.
“Nos gustaría que la gente recordara los momentos que vivieron en familia con nuestra música.”
También esperan que sus conciertos permanezcan en la memoria del público.
“Los shows en vivo son la parte más importante de nuestro proyecto. Es ahí donde realmente conectamos con la gente y donde se crean momentos que duran para siempre.”
Con música nueva, un concierto programado en Sony Hall de Nueva York este primero de agosto y la misma química que los convirtió en uno de los fenómenos más queridos de Puerto Rico, Rivera Destino demuestra que todavía queda mucho vacilón por repartir. Porque si algo han probado durante más de una década es que el humor pasa de moda… pero cuando viene acompañado de talento y buena música, se convierte en un clásico.










