La Selección Nacional derrotó a México en cuatro sets y volvió a demostrar que el voleibol boricua está entre los duros del Caribe. Ahora solo queda un paso para subirse a lo más alto del podio en Santo Domingo 2026.
La Selección Nacional masculina volvió a prender la fiesta deportiva al derrotar a México en cuatro sets y asegurar, como mínimo, la medalla de plata en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. El triunfo también puso a los boricuas a un solo partido de conquistar el oro regional, algo que no ocurre todos los días.
El marcador final fue 25-17, 25-18, 21-25 y 25-19, en un partido donde Puerto Rico mostró carácter, intensidad y sangre fría cada vez que México intentó meterse nuevamente en el juego.
Estos muchachos llegaron con hambre
Desde el primer saque quedó claro que Puerto Rico no estaba para inventos, los boricuas dominaron los dos primeros parciales gracias a un juego agresivo en la red, un excelente bloqueo y un ataque que nunca dejó respirar al conjunto mexicano.
Cuando parecía que el partido terminaría rápido, México reaccionó llevándose el tercer parcial, obligando a Puerto Rico a demostrar de qué estaba hecho.
La respuesta llegó inmediatamente, en el cuarto set la Selección volvió a imponer su ritmo, cerró los espacios en defensa y aprovechó cada oportunidad para sellar una victoria que vale una medalla… pero que todavía puede convertirse en algo mucho más grande.
Un equipo que juega como familia
Una de las fortalezas de este grupo ha sido precisamente eso: nadie depende de una sola figura.
Durante el partido brilló el trabajo ofensivo de Jair Santiago, Klistan Lawrence y el revulsivo que aportó desde la banca Ismael Alomar, mientras el líbero Dennis del Valle volvió a ser una muralla en la defensa, levantando balones que parecían imposibles.
Esa profundidad ha sido una de las grandes armas del sexteto dirigido por Jamille Torres, un equipo que desde antes del torneo dejó claro que llegaba a Santo Domingo con mentalidad de campeonato. El propio técnico describió estos Juegos como “nuestras olimpiadas regionales”, reflejando la importancia que tiene este torneo para el voleibol boricua.
Del bronce, a pelear por lo más alto
La clasificación a la final representa otro paso enorme para una generación que sigue creciendo.
En San Salvador 2023, Puerto Rico terminó subiéndose al podio con una medalla de bronce. Tres años después, ese resultado ya quedó atrás.
Ahora el equipo aseguró la plata y tendrá la oportunidad de cambiar el color de esa medalla si logra imponerse en la gran final.
El rival saldrá del enfrentamiento entre Cuba y Colombia, dos selecciones históricamente fuertes en la región. Quien pierda ese duelo disputará el bronce frente a México.
El voleibol boricua sigue metiendo presión
Puerto Rico lleva varios años consolidándose como una de las selecciones más competitivas del área NORCECA, acumulando actuaciones destacadas en torneos continentales y manteniéndose como protagonista en prácticamente cada competencia regional. La victoria sobre Cuba en la fase inicial de estos Juegos fue una de las grandes sorpresas del torneo y confirmó que este grupo tiene nivel para competir contra cualquiera.
El crecimiento del programa nacional, el trabajo de la Federación Puertorriqueña de Voleibol y la mezcla entre experiencia y juventud han permitido que la Isla siga produciendo equipos capaces de mirar de frente a las potencias del continente.
Ahora falta el último baile
Puerto Rico ya hizo lo más difícil, meterse en la pelea por el campeonato. Ahora queda un solo partido para convertir una gran actuación en un momento histórico.
La medalla ya está asegurada, pero cualquiera que haya visto jugar a este equipo sabe que estos muchachos no viajaron a República Dominicana para conformarse con la plata.
El objetivo siempre fue uno solo, subirse al escalón más alto del podio, escuchar La Borinqueña sonar en Santo Domingo y demostrar, una vez más, que cuando el voleibol boricua entra en ritmo… hay que cogerlo bien en serio.














