El cerebro detrás de Hamilton recibió uno de los honores más importantes de Disney después de convertir su obsesión de infancia con sus películas en canciones que hoy medio planeta canta, desde Moana hasta Encanto.
Hay chamacos que crecen viendo películas de Disney y termina comprándose unas orejitas de Mickey. Lin-Manuel Miranda llevó la fiebre un poquito más lejos, terminó convirtiéndose en Leyenda de Disney. Así, tranquilito.
El compositor, actor, productor y dramaturgo boricua recibió el reconocimiento Disney Legend, el máximo honor que la compañía entrega a las figuras que han dejado una marca duradera dentro de ese gigantesco universo de películas, música, televisión y entretenimiento.
Lin-Manuel lleva años metiéndole sazón a algunas de las producciones musicales más importantes de Disney, convirtiendo historias animadas en canciones que después se quedan viviendo gratis en la cabeza de millones de personas.
Durante la ceremonia de D23 en Anaheim, Auli’i Cravalho, la voz de Moana, fue la encargada de entregarle el reconocimiento. La celebración también incluyó un recorrido musical por canciones relacionadas con Moana, Encanto y Hamilton, con participaciones de Jordan Fisher y Nikki M. James.
De quemar el VHS a escribir para Disney
Lo más brutal de la historia es que esta relación comenzó mucho antes de que Lin-Manuel tuviera un Tony, un Grammy o Broadway comiendo de su mano.
Miranda ha contado que tenía nueve años cuando vio The Little Mermaid y aquello le explotó la cabeza. La película cambió su manera de entender cómo podían funcionar las canciones dentro de una historia. La vio tres veces en el cine y hasta ahorró chavitos para comprarla en VHS.
Fast forward unas cuantas décadas y el chamaquito que estaba pompeao con Ariel terminó escribiendo canciones para Disney.
Su primera gran colaboración llegó con Moana, donde coescribió “How Far I’ll Go”, canción que consiguió una nominación al Óscar y posteriormente un Grammy.
Con Encanto y se formó el revolú. Miranda escribió las ocho canciones originales de la película y todas consiguieron entrar al Billboard Hot 100. Pero hubo una que se salió completamente de control: “We Don’t Talk About Bruno”, que llegó al número uno y permaneció allí durante cinco semanas.
Lin-Manuel está regao por todo Disney
La relación no se quedó en esas dos películas. Miranda también ha trabajado o participado en proyectos como Mary Poppins Returns, The Little Mermaid, Mufasa: The Lion King, DuckTales, Percy Jackson and the Olympians y producciones vinculadas al universo de Star Wars.
Y como si faltara algo, Disney+ llevó Hamilton a las casas en 2020, ampliando todavía más el alcance de la obra que convirtió a Miranda en uno de los nombres más importantes del teatro musical contemporáneo.
Lin-Manuel nació en Nueva York, pero sus raíces boricuas nunca han sido decoración. Es hijo de padres puertorriqueños y durante su carrera ha mantenido una conexión constante con la Isla, tanto desde su trabajo artístico como mediante iniciativas culturales, educativas y de recuperación impulsadas junto a su familia. Por eso verlo entrar oficialmente al grupo de Leyendas de Disney tiene un saborcito especial por acá.
Tremenda clase para entrar
La clase de Disney Legends 2026 incluyó figuras como Anne Hathaway, Dwayne Johnson, los Jonas Brothers, Bob Iger, Jerry Bruckheimer, Susan Egan, Eric Goldberg, Kim Irvine, Chris Berman y Alan Tudyk.
La ceremonia fue presentada por Ryan Seacrest ante un Honda Center lleno y estará disponible posteriormente a través de Disney+.
Para Miranda, sin embargo, todo vuelve a aquel chamaquito de nueve años que quedó pega’o mirando The Little Mermaid, ahora su nombre estará permanentemente asociado con la misma compañía que ayudó a despertar su imaginación. De fanático de Disney a Leyenda de Disney. Y con sangre boricua corriendo por ahí.









