Si alguien pensaba que el Mundial 2026 iba a arrancar suavecito, México se encargó de apagar esa teoría rapidito.
Con el Estadio Azteca explotando de energía, miles de fanáticos cantando a todo pulmón y el planeta entero mirando hacia Ciudad de México, el Tri debutó con una victoria 2-0 sobre Sudáfrica y de paso dejó un reguero de récords históricos que tienen a los mexicanos celebrando como si ya fuera diciembre.
Aunque parezca increíble, esta fue la primera vez que México gana un partido inaugural en una Copa del Mundo. Después de décadas arrancando Mundiales entre derrotas y empates, el Tri finalmente pudo decir aquello de “la tercera es la vencida”… bueno, en realidad la novena.
La noche también tenía una deuda pendiente con Raúl Jiménez.
El delantero mexicano llevaba años tocando la puerta del gol mundialista. Pasó por Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022 sin poder celebrar uno de esos gritos que se quedan para siempre. Hasta que llegó el Mundial de casa, apareció el espacio, llegó el remate y por fin explotó la celebración. Más vale tarde que nunca.
Julián Quiñones siguió escribiendo una historia que parece sacada de película.
Nacido en Colombia y convertido en uno de los jugadores más queridos por la fanaticada mexicana, Quiñones marcó el primer gol del Mundial para el Tri y se convirtió en el primer futbolista naturalizado que anota para México en una inauguración mundialista.
Por si acaso la noche no estaba suficientemente dulce, el gol llegó al minuto nueve y terminó convirtiéndose en la tercera anotación más rápida de México en la historia de las Copas del Mundo.
La cherry encima del bizcocho llegó después del partido cuando el propio Saúl “Canelo” Álvarez le entregó el premio al Jugador Más Valioso frente a un estadio que prácticamente se vino abajo celebrando.
Ojo con este nombre porque dará mucho de qué hablar: Gilberto Mora.
Con apenas 17 años, el chamaco rompió un récord que llevaba vivo desde 1930 y se convirtió en el jugador más joven en vestir la camiseta de México en una Copa Mundial. Mientras muchos a esa edad todavía están pensando qué van a hacer el fin de semana, Mora estaba jugando frente a millones de personas en el evento deportivo más importante del planeta.
La verdadera película histórica no termina ahí.
México acaba de convertirse en el primer país del mundo en albergar tres Copas Mundiales. Lo hizo en 1970, repitió en 1986 y ahora vuelve a ser protagonista en 2026. Y como si eso fuera poco, el Azteca también se apuntó otro récord para la colección al convertirse en el único estadio que ha sido sede de tres inauguraciones mundialistas.
En resumen, México no solo ganó su primer partido. También ganó espacio en los libros de historia.
Y si este fue apenas el primer capítulo del Mundial 2026, agárrense bien porque esta novela futbolera promete ponerse sabrosa.












